POLÍTICOS QUE VAN Y VIENEN (Asor Sadob) Los políticos actuales no están realmente comprometidos con los problemas y las soluciones a dar a todo un pueblo que siempre ha creído en ellos y los ha respetado y además los ha defendido. Siempre se ha confiado sean de un partido o de otro, que ésas personas que hablan y ponderan sobre cómo debemos llevar nuestro País hacia adelante, levantarlo, acomodarlo y defenderlo, pero la verdad es que con los años han demostrado sobradamente que solo piden, hacen, arreglan, defienden, su postura para nada más y nada menos que llevárselo para su bolsillo. Todo el dinero de nuestro sudor, el dinero de nuestros beneficios y hasta nuestro aliento. Después de nuestra gran osadía de salir de una dictadura obligada, de permitirnos soñar y abanderar una importante transición que para ellos quisieran otros, después digo, de salir airosos de todos nuestros odios y nuestras particularidades, no es justo que personajes que quizá lo tuvieron todo más fácil, más disponible, nos hayan llevado a vivir casi a un ostracismo con respecto a Europa que no nos deja ni asomar la cabeza. Siento el dolor que están llevando aquéllos a los que nadie mira ni consienten ayudar porque es mejor mirar hacia otro lado. Pero más siento, cuando casi todo el pueblo esté sumido en la miseria por los descuidos y vaivenes de estos políticos que no saben hacer política.
   
  rosabodas
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Ay Tierra
 
¡Ay! Tierra que lloras por un alma herido,
recoje tus lágrimas para tapar las llagas
de los que te han querido.
 
No les dejes secos, sin agua, sin caminos;
dales vida para recuperar lo perdido.
 
Extiende un manto de puro lino
y deja que broten en él los destinos,
de todos aquéllos que han sobrevivido.
 
Agradecerán tus lágrimas sin olvido
y tendrán fe en su recorrido.
 
¡Ay! Tierra que lloras por un alma herido,
guarda tus lágrimas para los olvidados
y también queridos.
 

CORAZONES ROTOS









¿Cómo entender lo ocurrido?
Es difícil, no hay un por qué, no hay un síntoma, no hay una razón.
Pero, ocurrió:
Se encontraron paseando por las avenidas de su ciudad, una ciudad, con mucha luz, sin grandes monumentos, pero agradable, tranquila.
Quizá, era el momento idóneo para sentir algo por alguien o para acercarse a alguien. Mente vacía, corazón lleno y deseos de vivir.


A TI



A ti que parece que no te encuentras, a ti, que confías más en lo imaginable que en lo real, a ti, que desprecias todo lo que te dan, a ti, que prefieres vivir sólo para ti y nada para los demás, a ti:
 
Confía, piensa, ama y lucha por sobrevivir, no por echar las culpas de todo a los que te rodean.
 
No luches contra los que te aman y contra los que dentro de sus posibilidades, te ayudan.
No caigas en la tentación de pensar que todos están contra ti, porque eso, lo sentimos el resto por el otro resto.
Nadie quiere ver hundido a nadie, pero ninguno queremos que nos vean a nosotros mismos hundidos.
Aprender a luchar por uno mismo, sin creer que nuestros problemas, son de otros. Sin acusar de tu destino a los demás.
Vivir y dejar vivir es lo más reconfortante que se pueda obtener de quien te tiene cerca. Comprender al otro, igual que queremos que nos comprendan a nosotros. Y no creer que todos, todos te búscan para apalearte.
La realidad, es que siempre se ha intentado llevarte por los mejores momentos y caminos que nos puede ofrecer ésta vida, y tú, solo has querido revolverte y encararte con los que te quieren.
Lástima, que nunca hayas comprendido nada, alabado nada, ni agradecido nada.
La persona que se cree el centro del reino y no se acerca a los que le rodean, está tremendamente abocada a la soledad, impuesta por ella
misma.
Ésa soledad que ofrece a los que están a su lado por obligación o deseo y que su generosidad, les ha llevado al hundimiento moral.
 
Sobrevive como puedas y abraza a los que te quieren, aunque no lo creas, te reconfortará.

EL FINAL Y EL PRINCIPIO


Cuentan que un día estalló todo de repente y ya no se pudo arreglar nada.
El contador dice que la mente estalló, los objetos también y el corazón se rompió.
Éste, decía que fue todo tan explosivo que la onda llegó a lo más profundo del mar y al mismo tiempo se observó en el espacio.


El aire no existía y la densidad del ambiente parecían tinieblas caídas del cielo. Resurgió de pronto algo de la tierra que parecía alguien emergiendo como una flor en crecimiento.
Erguido, comenzó a caminar cabizbajo y asustado, mirando a todas partes sin saber qué era todo aquello y qué era él. Así, poco a poco comenzaron  a emerger, dos, tres…..
Parecía el comienzo de un mundo nuevo después de su destrucción. 


Indecisos, perdidos, aturdidos, comenzaron a unirse, a querer saber.


Y lentamente este mundo, volvió a nacer.
 




 






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EL TORERO No sorteó el camino, no sorteó la línea que dibujaba el asfalto. No se sabe si vio o no vio, pero allá se encaminó sin saber por qué, ni por qué no. Duelo en el contrario, duelo en los corazones; sin querer, mató a alguien, sin saber segó la vida de alguien. La suya destrozó y no se sabe cómo quedó. Luchando por ella se encuentra, luchando por salir de las tinieblas. Ahora no entiende, no comprende, ahora no sabe lo que aconteció, pero seguro que entre todos le harán saber, porque es muy fuerte el dolor que sienten, pero más fuerte fue el dolor del que marchó. Ya no, ya no siente ni padece, ya no está entre las suertes. El que el daño causó… ¡Dios! ¿Que será mejor, despertar o ya descansar? Sufren los unos, sufren los otros, pero es tan lamentable oír cómo sin saber se acusa… que parece que están esperando como lobos al acecho con sus garras. Ya le han sentenciado, ya le han arrestado, ya le han condenado. Un coche es un arma en manos de todos, unos porque van bebidos, otros porque van distraídos, algunos porque se despistan sin ton ni son, otros, muchos también, porque su corazón enfermo o no, en esos momentos le dice se acabó. ¿Qué sabemos los que de lejos vemos las desgracias de los ajenos? Nada, no sabemos nada. Pero hablamos como si lo supiéramos todo, las desgracias enturbian, si es poco sufrirlas, además nos las clavan una y otra vez, a los ojos, a los oídos y al final como diría yo, mejor no haber salido. El pobre hombre no sabe aún nada, pero cuando salga sabrá tanto que querrá haberse ido con el que mató aunque le duela en el corazón. Nadie le escucha y nadie le escuchará si su vida va a salvar. Los que han sufrido la pérdida de un padre, un hijo un nieto, le odiarán, quizás con razón, pero los que no han sufrido nada de su parte estarán constantemente acusándole con el dedo y llamándole de todo, menos bueno. ASOR SADOB 02/06/2011
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